¿Estás buscando un destino de playa que realmente lo tenga todo? Un lugar donde puedas empezar el día con un café frente a rascacielos futuristas, seguir con un almuerzo con los pies en la arena y cerrar la jornada bailando o mirando la ciudad iluminada desde un mirador. La respuesta existe y tiene nombre propio: Balneário Camboriú.
Muchos la conocen como la “Dubai brasileña” por su skyline moderno, pero Camboriú no vive solo de sus edificios. Aquí la naturaleza juega un rol clave, con playas certificadas, áreas verdes y miradores que permiten apreciar el contraste entre mar, selva y ciudad.
Además, su ubicación la convierte en una base perfecta para explorar otros imperdibles del sur de Brasil, como Florianópolis o el famoso Beto Carrero World. Por todo esto, viajar a Camboriú es mucho más que unas vacaciones de playa: es una experiencia completa que se adapta a distintos estilos de viaje.
Dónde queda Balneário Camboriú y cómo llegar desde Chile
Balneário Camboriú se encuentra en el litoral norte del estado de Santa Catarina, al sur de Brasil. Es una zona reconocida por su alto nivel de desarrollo turístico, buena conectividad y clima agradable durante gran parte del año.
Para quienes planean un viaje a Camboriú desde Chile, el trayecto es más simple de lo que muchos imaginan y permite combinar comodidad con flexibilidad: la forma más práctica de llegar hacer un viaje a Brasil y luego realizar un traslado interno.
Una de las mejores alternativas es tomar un vuelo directo a Florianópolis, capital del estado. Desde ahí, solo hay unos 80 kilómetros hasta Camboriú, un trayecto que se puede hacer en transfer, bus o taxi en alrededor de una hora y media. El camino es agradable y permite ir entrando poco a poco en el ambiente costero de la región.
Otra opción aún más cercana es el aeropuerto de Navegantes, ubicado a solo 20 kilómetros de Balneário Camboriú. Aunque no siempre hay vuelos directos internacionales, es fácil llegar a este aeropuerto con una breve conexión desde ciudades brasileñas como São Paulo o Río de Janeiro. Esta alternativa es ideal si quieres optimizar tiempos y llegar rápidamente a tu hotel o departamento frente al mar.
Cuál es la mejor época para viajar a Camboriú
Uno de los grandes atractivos de Camboriú es que se puede disfrutar casi todo el año. Aun así, cada temporada ofrece una experiencia distinta.
El verano brasileño, entre diciembre y febrero, es el período más animado. Los días son calurosos, el mar invita a pasar horas en la playa y la ciudad se llena de eventos, música y vida nocturna. Eso sí, también es cuando hay más turistas y los precios suelen ser más altos.
Si prefieres un ambiente más relajado, los meses de marzo, abril, octubre y noviembre son excelentes. El clima sigue siendo agradable, hay menos gente y es más fácil moverse con calma por las playas y atracciones.
Incluso durante el invierno, entre junio y agosto, Camboriú sorprende con días soleados y temperaturas templadas, ideales para caminar, hacer paseos panorámicos y disfrutar de la ciudad sin prisas.
Las playas de Balneário Camboriú que no te puedes perder
La ciudad cuenta con más de diez opciones, cada una con su propio carácter, lo que permite elegir según el tipo de experiencia que busques.
- Praia Central: tiene casi 7 km de extensión, paseo costero lleno de quiosques y la famosa vista de los rascacielos. Es perfecta para deportes, ver gente y sentir la energía urbana.
- Praia das Laranjeiras: la segunda playa más importante. De aguas tranquilas y familiares, se puede llegar en auto o de forma panorámica tomando el teleférico desde la Barra Sul.
- Praia do Estaleiro (Bandeira Azul): un paraíso de aguas cristalinas y arena amplia, a unos 15 minutos del centro. Es ideal para familias que buscan tranquilidad y calidad ambiental certificada.
- Praia do Estaleirinho (Bandeira Azul): vecina del Estaleiro y famosa entre los surfistas por sus buenas olas. También galardonada con la Bandeira Azul, es perfecta para un día de deporte y naturaleza.
- Praia de Taquaras (Bandeira Azul): otra playa con certificación internacional. Sus aguas claras y tranquilas son ideales para practicar snorkel o stand-up paddle. Ofrece un ambiente relajado y restaurantes con pescado fresco.
- Praia do Pinho: reconocida como la primera playa de naturismo de Brasil, ofrece un entorno de respeto y conexión total con la naturaleza, rodeada de mata atlántica preservada.
Qué hacer en Camboriú más allá de la playa
Aunque las playas son protagonistas, Camboriú ofrece muchas otras actividades que enriquecen el viaje.
Una de las más populares es el Parque Unipraias, donde un teleférico conecta distintos puntos de la ciudad y permite disfrutar de vistas únicas del litoral. En el parque también hay senderos, miradores y opciones de aventura como tirolesas, lo que lo convierte en un panorama ideal para dedicar medio día o más.
Desde el mar, la ciudad se ve completamente distinta. Los paseos en barco que salen desde la Barra Sul permiten recorrer la costa, conocer pequeñas calas y apreciar el contraste entre el azul del océano y los edificios. Y, al atardecer, subir al Morro do Careca o visitar el Cristo Luz es una excelente forma de cerrar el día con vistas inolvidables.
Beto Carrero World y otros panoramas en familia
Si viajas en familia, hay opciones que aseguran diversión para todos.
- A solo 35 kilómetros se encuentra el Beto Carrero World, el parque temático más grande de Sudamérica: montañas rusas, espectáculos en vivo, áreas infantiles y un zoológico hacen que un día completo pase volando.
- Dentro de la ciudad, el Oceanic Aquarium y el Parque dos Dinossauros son alternativas entretenidas, especialmente si viajas con niños.
- También es muy agradable recorrer la costanera en el trencito turístico o alquilar bicicletas para moverse por la ciclovía junto al mar.
¿Cómo aprovechar 4 o 5 días en Camboriú?
Habiendo tanto que hacer en Camboriú, te proponemos una ruta balanceada que mezcla playa, aventura y descanso.
- Día 1 – Llegada y primer contacto con la ciudad: tras instalarte en tu alojamiento, recorre la Praia Central y la Avenida Atlántica. Aprovecha de caminar por la costanera, disfrutar del ambiente urbano y cenar en alguno de los restaurantes frente al mar, ideales para probar pescados y mariscos frescos.
- Día 2 – Vistas panorámicas y naturaleza: dedica la mañana al Parque Unipraias y su teleférico, disfrutando de las vistas de la costa y la mata atlántica. Si te animas, suma alguna actividad como tirolesa o senderos. Por la tarde, relájate en la Praia das Laranjeiras, con aguas más tranquilas y un entorno ideal para descansar.
- Día 3 – Playas más tranquilas al sur: recorre la Rodovia Interpraias y elige entre Taquaras, Estaleiro e Estaleirinho. Son playas más naturales y menos concurridas, perfectas para pasar el día completo entre mar, arena y restaurantes locales.
- Día 4 – Diversión en familia o plan urbano: opción A, excursión de día completo al Beto Carrero World, ideal si viajas con niños o buscas adrenalina. Opción B, visita al Oceanic Aquarium por la mañana y tarde de compras o paseo por shoppings y cafés de la ciudad.
- Día 5 – Despedida con vistas: si cuentas con este día, aprovecha para una última caminata por la playa, subir al Morro do Careca o visitar el Cristo Luz, cerrando el viaje con panorámicas memorables antes del regreso.
Ya sea que busques playas animadas, rincones tranquilos, actividades en familia o una ciudad moderna frente al mar, aquí encontrarás una alternativa que se adapta a tu ritmo.
Si ya te imaginas caminando por su costanera o mirando el atardecer desde las alturas, quizá este sea el momento perfecto para empezar a planificar tu próxima escapada, compra tus pasajes con SKY Airline y prepara tus maletas.
