Dentro del mismo Perú existen mundos completamente distintos. Mientras en la costa tienes desiertos y playas, y en la sierra cumbres andinas, hay un lugar donde el aire es caliente, el verde es infinito y los sonidos de la naturaleza son la banda sonora del día. Te hablo de la selva peruana, un gigante que cubre más del 60% del territorio nacional y que es el paraíso para cualquiera que busque aventura, calor humano y una conexión real con la naturaleza.
Si estás cansado de lo convencional y buscas una experiencia que despierte todos tus sentidos, has llegado al artículo indicado. Aquí te vamos a guiar para que descubras que viajar a la Amazonía peruana no es tan complicado como parece y que ciudades increíbles te esperan con los brazos abiertos.
Prepárate para cambiar el frío de la montaña por el abrazo húmedo de la jungla y a planear una escapada que nunca olvidarás.
Cómo se divide la selva peruana: selva alta y selva baja
Si bien hablamos de “la selva” como un todo, en la práctica se divide en dos grandes zonas que ofrecen experiencias bien distintas.
Por un lado está la selva alta, ubicada en las zonas de transición entre la cordillera y la Amazonía. Aquí el paisaje es más montañoso, con cascadas, ríos rápidos y un clima algo más templado. Es verde intenso, pero también más accesible para quienes buscan combinar naturaleza y ciudad sin aislarse demasiado.
Por otro lado, la selva baja corresponde a la Amazonía más profunda. Es plana, calurosa y atravesada por ríos enormes que funcionan como verdaderas carreteras naturales. Esta zona es ideal si sueñas con reservas naturales, fauna silvestre y una inmersión total en la vida amazónica.
Entender esta diferencia te ayuda a elegir mejor entre los distintos destinos de selva peruana, según tu estilo de viaje y el tiempo que tengas disponible.
Ciudades principales de la selva peruana y qué ofrecen
Cada ciudad de la selva tiene su propia personalidad. Algunas son más urbanas, otras más tranquilas, pero todas funcionan como puerta de entrada a experiencias únicas y una forma única de conocer la Amazonía.
Iquitos: puerta del Amazonas
Iquitos es probablemente el nombre más conocido cuando hablamos de viajar a la Amazonía peruana. Y no es casualidad. Es la ciudad más grande del mundo a la que no se puede llegar por carretera, lo que ya le da un aire especial.
Se accede principalmente por avión o río, y eso la convierte en un destino perfecto para sentir que realmente saliste del mapa. Además, hay vuelos directos desde Lima, lo que facilita bastante la planificación.
Desde aquí puedes explorar el río Amazonas, visitar comunidades locales, recorrer mercados amazónicos y alojarte en lodges en plena selva. La experiencia es intensa, muy natural y cultural.
Tarapoto: ciudad de las palmeras y cascadas
Tarapoto es un lugar que sorprende incluso con su poca fama. Ubicada en la selva alta, combina buena infraestructura con acceso rápido a cascadas, lagunas y senderos. Es ideal si buscas naturaleza, pero también comodidad, buena gastronomía y vida local activa.
Muy cerca encontrarás lugares como la Laguna Azul o las cataratas de Ahuashiyacu, perfectas para escapadas cortas. Además, es muy fácil llegar: los vuelos a Tarapoto e Iquitos desde Lima son frecuentes, lo que la convierte en una de las ciudades más prácticas para una primera incursión en la selva.
Pucallpa y Rioja: naturaleza y vida local
Pucallpa, ubicada a orillas del río Ucayali, ofrece una experiencia más auténtica y menos turística. Aquí la vida amazónica se siente en el día a día, desde sus mercados hasta su gastronomía típica. Es un buen punto para conocer comunidades y navegar por ríos secundarios.
Rioja, en cambio, es más pequeña y tranquila. Está rodeada de áreas naturales, cuevas y nacientes de agua cristalina. Es perfecta si buscas calma y contacto directo con el entorno, sin grandes multitudes.
Ambas ciudades cuentan con conexión aérea desde Lima, lo que facilita integrarlas en un itinerario flexible.
Cómo llegar a la selva peruana en avión
Llegar a la selva en avión es, sin duda, la forma más rápida y práctica. Perú tiene una buena red de aeropuertos en ciudades clave de la Amazonía, lo que permite ahorrar tiempo y energía para disfrutar el destino.
Rutas desde Lima y otras ciudades
Desde Lima salen vuelos directos a Iquitos, Tarapoto, Pucallpa y Puerto Maldonado. En la mayoría de los casos, el trayecto dura entre una y dos horas, lo que hace posible viajar incluso por pocos días. Para ello, conviene revisar con anticipación horarios y temporadas, ya que algunas rutas tienen más frecuencia en ciertos meses.
Combinar selva con otros destinos de Perú
Una gran ventaja es que puedes combinar la selva con la sierra o la costa sin complicarte. Por ejemplo, visitar Cusco y luego volar a Puerto Maldonado, o disfrutar Lima y después escaparte a Tarapoto. De esta manera, el viaje se vuelve más completo y equilibrado, mezclando historia, naturaleza y descanso.
Consejos de seguridad, clima y salud para tu viaje
Viajar a la selva es sencillo si tomas algunas precauciones básicas. El clima es cálido y húmedo casi todo el año, con lluvias más intensas entre noviembre y marzo. Llevar ropa liviana, de secado rápido y repelente es clave.
En cuanto a salud, es recomendable informarse sobre vacunas sugeridas y usar protector solar incluso cuando esté nublado. Por otro lado, moverse con operadores locales y respetar las indicaciones en reservas naturales hace que la experiencia sea segura y responsable.
Ideas de itinerarios cortos (3–5 días) por la selva
¿Crees que necesitas mucho tiempo? ¡Para nada! Con 3 a 5 días puedes vivir una experiencia inolvidable.
Fin de semana largo en Tarapoto (3 días)
- Día 1: Llegada y recorrido por la ciudad.
- Día 2: Excursión a la Catarata de Ahuashiyacu y la Laguna Azul.
- Día 3: Visita al pueblo de Lamas y regreso.
Inmersión en Iquitos (4 días)
- Día 1: Llegada y adaptación.
- Día 2: Navegación por el río Amazonas y visita a comunidades ribereñas.
- Día 3 y 4: Expedición a la Reserva Pacaya Samiria (pernoctando en un lodge).
Aventura en Pucallpa y Rioja (5 días)
- Día 1: Llegada a Tarapoto en avión y traslado a Rioja.
- Día 2: Cuevas de Cascayunga y naciente de Tío Yacu.
- Día 3: Traslado a Pucallpa.
- Día 4: Laguna de Yarinacocha y comunidades Shipibo.
- Día 5: Regreso.
¡La selva peruana es el complemento perfecto que todos necesitamos!
Ya sea después de la playa o tras recorrer la sierra, sumar unos días de naturaleza intensa marca la diferencia. Si te dan ganas de aprovechar este destino, revisa opciones de vuelo y armar tu ruta con tiempo.
Para inspirarte y empezar a planificar, puedes explorar esta guía sobre Tarapoto y dejar que la selva haga el resto.
Compra tus pasajes con SKY Airline y comienza a preparar tus maletas.
